viernes, 6 de abril de 2012

Nueva colaboradora

Yo soy vanilocuente, y él, grandilocuente. Me refiero a Constantino el Vil, el muchacho que me contactó porque una vez tuve una columna en El Tiempo en la que hablaba de ortografía y gramática. Por él aprendí un montón de cosas. Los masculinos como analfabeto, polígloto, autodidacto. Y, distinto a lo que decía mi libro de Gramática, que los latinazgos no se tildan, ¿o son los latinajos? En fin, supe por él que sí, que sí se tildan.

Pero yo tengo mi línea, y lo advierto porque quizá el lector advierta contradicciones entre ambos en este blog. A él, por ejemplo, le gusta que las palabras de otros idiomas sean trasportadas al español intactas, mientras que yo considero que si se castellanizan, aun sin ser aceptadas por la Real Academia, como digamos, jípster, es mejor. Esto se debe a que, y esto me lo sabrá rebatir con su erudición Constantino, el idioma nuestro ha sido permeado por muchas lenguas: el árabe, el germano, el griego, el latín, el francés y ahora por el inglés y el japonés. Me resisto a escribir con caracteres de otros idiomas y nombrar el color azul, por poner un ejemplo, en árabe (no sé cómo se pronuncie) y escribirlo con los caracteres de tal idioma, o el naranja y sus múltiples variables en persa. Dada nuestra cultura e idiosincrasia, tendríamos que escribir en germano toda la prensa, pues las palabras de la guerra vienen de ahí. Por eso mismo me gusta que se escriba y se pronuncie güisqui, bluyín, casete, disquete, jipi, pirsin, etc.

Decía el amado Borges por mi colega gramático que todo invento es un neologismo. También que si seguíamos en esa línea del pirsin y del bluyín, la de los vikingos y el güisqui, terminaríamos por llamar a Kipling Kiplingo, pero ¿y por qué en otra entrevista dijo que sus palabras predilectas venían del árabe? Varias veces las escribió y varias veces habló de ellas en su español, considerado por muchos perfecto, por otros borgiano, que viene a ser una misma cosa. Pues bien, en esta era lo que van a sobrar es palabras traslapadas a nuestro idioma, y ya ven que se aceptaron los términos tuiteo, tuitero, retuit, tuitear, retuitear, al menos por parte de Fundéu, en la que yo sí creo y considero una autoridad para estos asuntos.

Lo de jípster, además, es más jípster si se escribe con jota. Como editar una foto en Photoshop y decir que se la tomó en Instagram... algo así.

Bien, solo quería hacer una breve nota introductoria. Espero poder enseñarles algo para la próxima. Por ejemplo, sobre tildes eliminadas, pero si sugieren algo, mucho mejor. Lo de las tildes lo digo también porque para mí, nuestro sistema es matemático e infalible. Si tomamos en cuenta las diacríticas eliminadas en 2010 y seguimos las reglas, no hay posibilidad de fallar. Y son como los bemoles y las agudas, aunque para que fueran bemoles y agudas, aparte del acento gráfico que nos caracteriza, la tilde grave, tendríamos que tener una aguda, como el francés. Para patrioterismo o bien el chavismo o lo que quieran, tenemos que Andrés Bello ayudó en ello, ¿no es hermoso? 

Por demás, sí estoy de acuerdo en que esto debe ser sin prisa y sin urgencia. Uno no es mejor persona por tener mejor ortografía, ni es un ciudadano ejemplar por ello. Pregunten, si no, por Marroquín.

23 comentarios:

  1. Bienvenida a la Gramática. Con tu ayuda formaremos un espacio muy agradable para discutir sin seriedad, sin falso rigor y sin soberbia las cuestiones más interesantes del español. Más que conocimientos idiomáticos, difundiremos una postura frente a lo que se puede considerar el habla correcta, una nueva filosofía cuyos criterios no son la regla por la regla, ni el uso por la tradición, ni el imperio de lo español en desmedro de lo americano, sino todo lo contrario: una crítica de las reglas incongruentes, un desafío a la tradición, una defensa de los usos frecuentes en América.

    Me alegra mucho tenerte aquí.

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  2. Yo pensé en introducir una frase de Pessoa que pienso poner en la próxima columna. Habla sobre las causas perdidas, como la nuestra, que lo es absolutamente: educar en una cosa que no importa a mucha gente que ni le importa. Qué bonito, como pelear contra molinos de viento. Me honra mucho estar acá, contemos con el apoyo de quien contemos.

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    1. Bluyín, hermanos míos, es verbo, no sustantivo.

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    1. No hombre, Alexander, no me perjudique diciendo esas cosas.
      Aunque bueno, muchas gracias.

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  4. Chévere una entrada sobre el uso de los signos de puntuación para escribir diálogos.

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    1. Ya de eso se tendría que encargar Constantino porque yo no los uso hace mucho, se me pegó lo de Saramago.

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    2. Bueno, bacano ver también la posibilidad de escribirlos como Saramago.

      Voy a cruzar los dedos para que el comité editorial acoja la propuesta.

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    3. No, yo no escribo como Saramago, simplemente digo que se me pega su estilo porque es al escritor que más leo. Sería absurdo venir a enseñar a escribir como otro, pues lo que buscan los escritores es una voz propia, al menos los buenos.

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  5. Curioso que una persona que sienta tanto aprecio por las palabras, la educación y la compasión se ponga en el propio plan de matoncita barata ( bully, en inglés) , a invadir la privacidad de los otros y no a discutir. Qué pena. Parece que tiene mucho más que dar.

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    1. Matoneo? Como traductor, prefiero acoso.

      http://www.etymonline.com/index.php?term=bully

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    2. ¿Cuál es la justificación (etimológica, por ejemplo) para usar "matoneo"?

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  7. Lalu: gracias por tu sugerencia. La pasaremos al comité (Estefanía) para evaluarla con la contraparte (yo). Lo más probable es que sea acogida favorablemente.

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  8. A mi me gustaría tratar el tema este del que preguntaba el otro día sobre las groserías... digamos, es huevón o güevón hijo de puta o hijueputa?

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    1. Puede ser. Por ejemplo, Caro y Cuervo -aunque berraco no sea grosería- propone berraco, mientras que la RAE, verraco. Huevón aparece en el diccionario, como también puta, pero uno lee en Vallejo hijueputa y en otros escritores, güevón, huebón, etc.
      También creo que Constantino es más apropiado en el arte de insultar, pues por su grosería fue hasta citado por Wilches Chaux en Razón Pública, en un artículo sobre el chamán.

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    2. ¿A vos sí te parece que el "verraco" de la REA cuadra con el significado que los paisas le damos a "berraco"? Como se puede ver, yo lo escribo con b y cuando voy a hablar del animal, digo simplemente cerdo o marrano papá o alguna cosa así chapuceada.

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    3. A mí me parece que deben llegar a un acuerdo entre Caro y Cuervo y la Real Academia con esa palabra. La máxima norma es ella y por ende, como ellos la admiten la escribo.

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    4. No hay nada de malo en escribir la palabra con be, berraco, puesto que ninguna academia puede prohibir la invención de palabras ni el trueque de una letra por otra, llamado antistecón (del gr. “anti” –contra– y “stoicheon” –orden literal–). Nótese, por ejemplo, que la RAE no registra el uso de antistecón, que, no obstante, no es inválido, pues se ciñe morfológicamente a raíces griegas usables en el español. Volviendo a berraco, el trueque de v por b sirve para crear una nueva palabra de escaso parentesco con verraco (cerdo procreador).

      Pero me parece innecesario recurrir a ese antistecón, dado que otro grupo de acepciones de verraco usado coloquialmente en Cuba podría acoger a las que tenemos en Colombia. Por otra parte, estoy seguro de que el origen de nuestra expresión es la voz latina verres como en los demás casos de verraco, aun cuando nuestra pereza fonadora ha equiparado el sonido de la v al de la b, y de ahí la construcción berraco, bien por ignorancia de la raíz latina o por simpleza a la hora de verter el término del habla a la escritura.

      Dejando a un lado la explicación insustancial sobre morfología, aconsejo escribir el término como cada quien prefiera.

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    5. Yo hice esa misma recomendación que tú hiciste al final cuando escribía en El Tiempo. Pero ya no sé.

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    6. No, pero el verraco de los cubanos no tiene nada que ver con el berraco de los paisas. El de los cubanos sí tiene alguna relación con ser un cerdo o ser como un cerdo (según como tradicionalmente se entiende que son los cerdos: cochinos y esas cosas).

      Un berraco para un paisa es todo lo opuesto a alguien cochino, bobo o despreciable.

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    7. Lalu, estamos de acuerdo. Todas las acepciones de verraco que discutimos aquí sufren una distancia semántica considerable. Aún así estoy seguro de que tienen una raíz común. Una alternativa, ya que dices que el significado paisa es opuesto al cubano, consistiría en aclarar en la definición que los hablantes paisas le han dado otro sentido nacido de la ironía. Esto es frecuente con miles de palabras en todos los idiomas, y surge por regla general del uso antifrásico o irónico en el habla coloquial. Por ejemplo, bueno significa, en sentido irónico, “simple, bonachón o chocante”. En inglés, baddest, un superlativo de bad inaceptable en el habla culta, significa “lo mejor, lo más destacado”. No obstante, dado que el uso paisa de verraco ya no es irónico, se podría crear un tercer grupo de acepciones –¿qué habría de malo en ello?– o condescender y admitir la variante gráfica berraco.

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    8. La verdad es que durante el mes que viví en Cuba y mientras he tenido comunicación con ellos, nunca les he oído o leído eso de verraco.
      Me comunico con gente de México hace más de once años y tampoco.
      Lo que quiero decir es que solamente en Colombia, que a mí me conste, se usa en el habla diaria. Y lo mismo verriondo, que otros aceptan con be. Yo no sé, realmente no sé.

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