lunes, 7 de mayo de 2012

Errores gramaticales (de los gramáticos)

Estaba pensando en que mi columna, esa sobre las catalinas, las conjunciones y los significados que patinan fue un completo despropósito. 
Es que, de hecho, Tinito se pilló un error en el mismísmo Diccionario de la Real Academia Española. Imagínense que fetiche aparece con esta definición:  "Ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos." ¿El error? Conjugar el verbo atribuir idéntico al verbo haber. Es decir, debieron haber escrito atribuyen, pues el objeto tiene poderes sobrenaturales, en plural. Y el problema es casi escandaloso. 
A menudo, reconocidos gramáticos cometen el mismo error con otros verbos; ni qué decir de periodistas, columnistas y escritores. Lo he visto en Carlos Fuentes y lo he visto en Vargas Llosa, y eso que a este último el rey mataelefantes le suplicó que dirigiera el Instituto Cervantes. Ni más ni menos. 
¡Hombre!, una vez un pela'o, por impresionarme, me escribió una carta en Word. Ahí me contaba que "nazi en una vereda..." y no sé qué. Pero es que él no es escritor. Él no aspira -ni don Juan Carlos tampoco, a ser director del Instituto Cervantes. Que no todos quieran saber de esto ni es problema, ni está mal, ni hay que acribillarlos por cómo escriben, ni señalarlos, ni sentirse superior moralmente porque se tiene un saber que alguien no.
Pero, fuera de teorías conspiracionistas y pensamientos izquierdosos, somos el reflejo de los medios: de lo que vemos, de lo que oímos, de lo que leemos. Si el mismo diccionario y si las mismas autoridades académicas y literarias a menudo se equivocan, ¿qué esperar? Los que militamos en la izquierda, al menos en Colombia, lo somos a pesar de la prensa. Y me atrevo a decir que también los que nos dedicamos al estudio y la enseñanza de la gramática y la ortografía, pues hay ya una especie de detector en la cabeza nuestra que le hace a uno imposible leer un texto "serio", como un artículo de prensa, con tildes mal puestas, verbos terriblemente conjugados, conjunciones que no son, contracciones que no van; no es para rasgarse las vestiduras como cuando El Tiempo, el día del Idioma, hablaba de atentados en contra de la lengua y no sé qué, como si de violaciones a los derechos humanos se tratara o de maltrato a niños y mujeres. Atentados. Claro, estamos en guerra. Es más, se leían más escandalizados con esa nota sobre los errores ortográficos en las redes sociales (que no con los suyos) que cuando redactan noticias sobre masacres. En serio. Mire la letanía. Como si ellos mismos no contribuyeran no diariamente, sino a cada minuto, cuando actualizan las noticias, para que las cosas sean así.
Obvio, no todo el mundo está interesado en el buen manejo del idioma. Yo, por ejemplo, no tengo el más mínimo interés en saber cómo reciclar, ni me importa si a un toro le duele  cuando le dan una estocada. Pero, reitero, estoy hablando de esas autoridades que se escandalizan, cuando todos los que hemos trabajado en esto bien sabemos que es imposible no cometer errores o esquivar gazapos.
Entonces, apareció en YouTube un video que, a mi parecer, fue muy provechoso porque la gente, de la nada, descubrió la polisemia. ¡Qué novedad! El susodicho se llama "Qué difícil es hablar el español" y cuenta cómo se dice una  misma cosa de distintas maneras en Colombia, México, Argentina, Paraguay, etc. Hasta traductores y lingüistas andaban matados con la canción. Muchos se la llevaron a sus alumnos y que tales. Y pues, qué bueno, pero un diccionario, al menos en una institución académica, es mucho más provechoso. A pesar de ese error en fetiche, la enseñanza del uso del diccionario es fundamental y es, de hecho, la mejor página, la mejor herramienta para aquel que quiera hablar y escribir correctamente. Nosotros lo que hacemos es fijarnos en cómo se violan esas normas para venir a dárnoslas de sabihondos y promocionar un blog. Porque, sí, es divertido y es bacano sabérselas, a pesar de que muy pocos las cumplan, solo para decirle al jefe que tal cosa se escribe de tal manera o al profesor de español que heroico no tiene tilde por esta y por la otra regla que me enseñó Estefanía la semana pasada. 
No obstante, hay que aclarar que no todo lo que acepte la RAE, a pesar de que sea válido, es correcto. Cuando escribí mi primera columna en El Tiempo, el primer error que se me ocurrió señalar fue "antier". Dije que se decía anteayer, a lo que me salieron con sus consabidas sandeces e insultos con la definición del diccionario que la admite. Y lo mismo con la recién aceptada norma de decirle onceavo al undécimo, o la de un poquito antes, de aceptar décimo segundo como duodécimo. 
Javier Marías, elegido académico de la Lengua en 2006, no ve bien que la Real Academia Española acabe aceptando ciertas incorrecciones con el argumento de que “están muy extendidas”.“Eso es un error”, afirma tajante. “Evidentemente, la Academia no puede imponer nada; su función es orientar, sugerir y responder dudas” pero, “si se rinde ante los usos incorrectos, la gente se siente con permiso para utilizarlos

 - El País, España, 19 de febrero de 2012.


Esto es más para invitar a una reflexión por parte nuestra, más que para enseñarles algo, al menos esta vez. En Prole, como dije en una entrevista "lo que buscamos es enseñar, sin afán, distinto a Fundéu que lo hace con urgencia, y también muy distintos porque ningún banco nos paga y ahí decimos y opinamos y pontificamos sobre lo que nos da la gana, hasta de nosotros mismos.
¡Bienvenidos a este nuevo dominio!

29 comentarios:

  1. Mmm, hasta donde sé lo que la RAE permitió no es el partitivo 'onceavo' como ordinal sino 'decimoprimero' como sinónimo correcto de 'undécimo' y de 'onceno' (igual que decimosegundo respecto de duodécimo). Por ahora, la imperial RAE no se ha plegado al inmundo uso de los partitivos y fraccionarios como ordinales, producto de la pereza y de la ignorancia, como buena parte de las incorrecciones más comunes.

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  2. Según Ávila, el corrector de estilo de El Tiempo, sí: onceavo, quinceavo, etc., como ordinales y también como partitivo.
    Él, como sabrás, es miembro de Fundéu.

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  3. No se puede tachar "nací" por un "nazi" ni "hermoxo" ni "bn" ni "ud", pues -y más que todo a niveles orales- en todo el sentido de la palabra está correcto. Pues suena igual y además le agrega una estética que yo no comparto, pero está bien. La gente que tanto escribe se ha olvidado que el castellano nació en el vulgo, y hablándolo, la RAE (que nada tiene de real en el siglo xxl) vino después del habla, y las normas y la gramática, y la escritura también vinieron después del habla.

    Jajaja, me hizo reír mucho lo del fetiche, lo cual es normal en escritores pseudo gramáticos como M.V Llosa contra la gramática del Internet, y Vallejo, contra la gramática Bíblica. Me encantó eso del descubrimiento de la polisemia: no es de esperar que los cromosomas Guaraníes o pámpidos nos legaran los dones de la sorpresa y la divulgación periodística ante una invasión, y llevarla así -como se llevó el castellano con afán, en reemplazo del Quechua- a la sociedad. Por supuesto que los indígenas no estaban financiados por BBVA, pero yo financiaría éste blog porque me gusta mucho.

    Sobre las tildes, tenés razón Tefa, la gente no puede ser recriminada por el "mal uso del lenguaje". Pero no es coherente: si se va a usar la tilde o a definir una palabra: !Que por favor se use el plural, si es el caso!

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  4. Qué hago para comentar?

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  5. Johnny:
    El error no lo cometió Vargas Llosa, así aparece la acepción de fetiche en el diccionario de la RAE. Yo le he visto es otros.
    Y si nos quiere financiar, pues hombre, ¡díganos a dónde le mandamos el número de cuenta!
    No, pero en serio, gracias, y qué bueno que le gusta el blog.

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    1. Jajajaja.

      Vi unas cuantas críticas a la gramática del Internet sólo porque el hombre persiste neciamente. Pero en todo caso, me pareció horrible cuando comprobé el caso de la RAE.

      Esperemos me llegue harto trabajo, y los financio como a manera de BBVA. Nuevamente, muchas gracias Prole.

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  6. ¡Pero qué montón de errores en tan pocas líneas!. Ese ejemplo de la RAE no es ningún error, dado que ese "se" es impersonal. Además, la función gramatical de "poderes sobrenaturales" no es la de sujeto, sino la de complemento directo; y, como usted sabrá, el verbo concuerda en número y persona con el sujeto, no con los complementos. Usted misma lo ha dicho: lo conjugaron igual que el impersonal "haber". Le recomiendo que estudie las diversas funciones que tiene esa partícula para que se de cuenta de su error. Finalmente, si su propósito es enseñar, va por muy mal camino.

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    1. Anónimo: aquí (2.2) la RAE explica el error que comete ramplonamente en su Diccionario. Usted está equivocado. Lea la explicación y cuéntenos qué opina.

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    2. Anónimo, no se ponen puntos después de signos de admiración o exclamación.
      Gracias por sus recomendaciones, procuro estudiar el diccionario y las páginas que aparecen aquí enlazadas todos los días. Lamento que no le parezca que enseño bien, pero comprendo que no a todo el mundo le tengo que agradar. Sin embargo, usted es quien está en el error, no nosotros, así que creo que quien va por mal camino es usted.

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  7. No estoy en un error, o sino visite el Cono Sur y haga un estudio dialectal para que se de cuenta. Según la RAE, allí la construcción impersonal referida a cosas o conceptos es aceptada. O sea que la norma consuetudinaria me respalda. O qué ¿esa es menos válida que la prescriptiva a la que usted tanto critica?

    Y no soy Anónimo; no sé cómo poner mi nombre. Me llamo Felipe.

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    1. Anónimo, indudablemente usted estaba en un error. Por una parte, la RAE muestra preferencia por la llamada "norma culta mayoritaria", es decir, en este caso, el uso tradicional de la partícula "se" en oraciones de pasiva refleja. Y señala el uso difundido en el Cono Sur como anormal y desaconsejable.

      Por otra parte cometió la imprudencia de acusar errores en Estefanía que no lo son; a tal punto que no ha señalado ninguno aún. Solo dijo "¡Pero qué montón de errores en tan pocas líneas!. (sic)". ¿Y la prueba? ¿Dónde está la prueba? Como le dijo Estefanía, no se ponen puntos después de signos de admiración. El "dé" en "se de (sic) cuenta de su error" lleva tilde, pues no es la preposición sino el verbo dar conjugado en el tiempo presente del subjuntivo.

      Le sugiero que relea el texto del DPD. La norma consuetudinaria no lo ampara, como dice, sino al contrario: la tradición culta prefiere el uso que aquí defendemos y desaconseja ese que usted cree tan correcto. Y, en definitiva, aun cuando ese uso fuese plenamente válido, sigue siendo un error y una triste inconsistencia el que la RAE sugiera y valide un uso para desafiarlo vulgarmente en su propio diccionario. ¿No piensa igual?

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    2. Estás equivocada. En lo que escribió el otro anónimo ese "sino" es correcto, se trata de una conjunción adversativa.

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    3. Anónimo que me dice que estoy equivocada:
      Él quiso decir algo como: "o si no me cree, visite el Cono Sur". ¿Como por qué en el caso de la frase del Anónimo hostil y pedante tendría que ser una conjunción adversativa siendo esa o, además, otra conjunción adversativa?
      Creo tener entendido que dos conjunciones, y eso lo expliqué en mi columna anterior, no pueden ir juntas. En todo caso, él manifestó una certeza: si no es así, si yo estoy equivocada, entonces ese "si no" del principio después de los dos puntos debe ser sino.
      Y aun, es un condicional lo que él pretendía utilizar acompañado de un no que la gente frecuentemente junta y la confunde con la conjunción.

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    1. Oiga sí, señáleme mis errores que quiero aprender. Aunque usted cometa uno por cada tres letras que escribe, sé que algo puede enseñarme. Hágale.

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  9. Felicitaciones por el blog Estefanía! Trato de aprender de sus columnas. Alguna vez leí que esbrió un libro. Donde lo puedo conseguir?
    Gracias!

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  10. Aparte de las implicaciones socio-lingüísticas que puedan tener los sujetos que escriban "nazí" por "nací", creo que el tipo falló en su intento de conquistar a Tefa, quien afirma la carencia del conocimiento gramatical, pero omite que el sujeto posee conocimientos fonéticos básicos: creo que yo pude haber nazido en Yarumal tanto como pude haber nacido, aunque no sea nacionalsocialista, ni creo que el hermoxo saber de la construcción de fonemas idiosincraticos sea nada más que un fenómeno de las TIC.

    A mí me choca el dramatizado gramático, desde que se sugirió ese pedestal que es el Boom Latinoamericano, qué se le va a hacer...Igual, ése dramatizado (la tilde la uso con sentido exclamativo) que es toda forma de fanatismo, equipara al dramatizado gramático: filantropos, políticos, profesores, gramáticos. Y por qué no los "fonefóbicos".

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    1. Espero no se entienda la conjunción de la x-j más que como un toque estético juvenil -que no comparto-.

      Igual, el artículo está muy bueno. Sólo se me dio por comentar sobre estos puntos, después de releerlo.

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  11. Me gustaría que hicieran un post sobre el uso de "hasta". Alguna vez dije en Twitter que me chocaba la forma en que lo usaban los rolos (me enteré después de que también lo usan así los mexicanos), porque muchos de ellos le atribuyen un sognificado completamente opuesto al que la palabra tiene normalmente.

    Me choca que la RAE haya aprobado ese uso porque muchas veces no se puede deducir cuál de los dos significados es el que le quiso dar el que la usó.

    Si uno dice, por ejemplo, "la tienda abre hasta las 12", un paisa entiende que cierran la tienda a las 12 y, en cambio, un rolo entiende que a esa hora la abren.

    Estoy de acuerdo con ustedes en que no todo lo aprobado por la RAE es correcto.

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    1. No, por más que la Academia la admitiera (cosa que no sabía) el uso es: no hablo hasta que usted no me pague. Ese es un ejemplo. Y si dice que la tienda cierra hasta las doce, es porque estará cerrada hasta las doce. Y mire, yo, como usted, soy de Medellín.

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    2. Ve, fue en Fundeu donde leí que ese uso raro de "hasta" que le dan los rolos y los mexicanos era aceptado por la RAE, pero me metí al Diccionario Panhispánico de Dudas y encontré otra cosa:

      "hasta. 1. Preposición que se usa para expresar el término límite en relación con el tiempo, el espacio o la cantidad: No lo tendré listo hasta el viernes; Corrió hasta la casa; Contaré hasta veinte; Vino hasta mí y me besó. Seguida de infinitivo, o de la conjunción que antepuesta a un verbo en forma personal, introduce oraciones subordinadas temporales: Grité hasta ponerme afónica; No me iré hasta que me pagues. Es muy frecuente que, cuando la oración principal tiene sentido negativo, en la subordinada aparezca un no expletivo, esto es, innecesario, como refuerzo de la negación de la oración principal: No se fue hasta que no llegó su padre; Se negó a confesar hasta que no llegó el juez. Debido a lo arraigado de este uso, ha de considerarse admisible, aunque no hay que olvidar que el enunciado no necesita esta segunda negación: No se fue hasta que llegó su padre; Se negó a confesar hasta que llegó el juez.
      2. En algunas zonas de América, especialmente en México, en la zona costera del Ecuador, en América Central y en Colombia, se produce un fenómeno inverso, esto es, la supresión de la negación no delante del verbo en oraciones con hasta, con lo que el enunciado puede interpretarse en sentidos diametralmente opuestos. Así, en estas zonas, una oración como Se abre hasta las tres puede significar que se cierra a las tres (sentido que tendría en el español general) o justamente lo contrario, que se abre a partir de las tres. Para evitar los casos de ambigüedad a que puede dar lugar, se recomienda acomodar el uso de hasta en estas zonas al del español general y colocar la negación correspondiente delante del verbo: No se abre hasta las tres, o bien dejar el verbo en forma afirmativa y sustituir la preposición hasta por a: Se abre a las tres." (http://lema.rae.es/dpd/ )

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  12. Amiga, el escrito le quedaría mucho mejor si usara las comillas angulares. Las comillas altas, además de dejar un hueco horrible debajo de ellas, empobrecen el cajón de las comillas. Primero use las angulares, luego las altas y por último las simples. Por ejemplo:


    En su tesis de grado Pedro escribió lo siguiente: «Es evidente, como dijo Hernández, que el "color no depende de la recta tangente, así otros 'académicos' lo piensen así". No puedo estar más de acuerdo».


    Así puede usar más veces las comillas y hacer que el escrito se vea más bonito.

    Ah, además le recuerdo que en español no existe el apóstrofo. Ese coso no tiene nada que hacer en este idioma

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    1. Gracias por las sugerencias. Primero, no sé cómo poner las comillas latinas desde el computador, y sinceramente es algo que me tiene sin cuidado porque es poco el uso que les doy. Es una decisión arbitraria y estética, pues no solamente escribo sobre gramática: también hago cuentos, ensayos, artículos sobre política.
      Y el apóstrofo, querido amigo, sí tiene un uso en el idioma. Dice el DPD que "apenas" se usa en el español actual, pero se usa, y da dos ejemplos.

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