lunes, 30 de abril de 2012

Cómo se ponen las tildes





Este es uno de los capítulos más apasionantes de nuestra lengua, así que no le vaya a dar dolor de cabeza ni se sienta bruto. Anímese a aprender dónde va la tilde, qué es el acento, cuáles son las sílabas, de qué se trata eso de palabras esdrújulas, graves y agudas.
Empezaré por contarle que nuestro sistema de acentuación es el más perfecto de todos, resaltado por lingüistas y académicos de otras lenguas. No hay lugar a equívoco con nuestro sistema.
Le voy a pedir que recuerde que este idioma, como todos, es más oral que escrito, porque es fundamental para que usted pueda ubicar el acento en una palabra (todas las palabras tienen acento, pero no todas tienen tilde).

Las vocales
a, e, i, o, u.
Vocales fuertes:
a, e, o.
Vocales débiles
u, i

También son conocidas como abiertas y cerradas; abiertas las primeras, cerradas las segundas. Haga el ejercicio de decir a frente a un espejo. Verá cómo su boca se abre toda, mientras que, si pronuncia la i, su boca a duras penas se abre. Es más. Grite iiiiiii. Es probable que, si usted no es un tenor o algo por el estilo, el del apartamento del lado no le reclame por qué está gritando, mientras que si grita oooooooo, sí.
Esto es importante saberlo para que podamos dividir en sílabas las palabras. Y es importante saberlas dividir en sílabas para saber en dónde va o no va la tilde.


Cuando una vocal cerrada se junta con una abierta, como en hueco, hay una cosa que conocemos como diptongo, que se trata de la unión de dos vocales en una misma sílaba. Hue-co. Si tiene dudas, pronuncie la palabra así: hueeeeee-co. El acento está en la e, y es una palabra grave, como casi todas las del español. Otro ejemplo puede ser cuento, o aire, cielo...

El hiato, en cambio, es la separación de una sílaba cuando se juntan dos vocales: vía. Vííí-a. Tía, cortaúñas, grúa, alcohol.

Imaginémonos una palabra cualquiera. A mí se me ocurre computador. Por lo que le he enseñado hasta ahora, podrá determinar que ni hay hiato, ni hay diptongo, y que está compuesta por vocales fuertes o abiertas y una cerrada, la u. Se dividirá silábicamente así: com-pu-ta-dor . Como tiene más de tres sílabas, es una palabra polisílaba. Las hay monosílabas: yo, él, o, mi, huí, aun. Bisílabas: casa, árbol, carro, ave. Trisílabas: palabra, Pénjamo, queriendo, doblado.

Y aquí viene lo bueno. Cómo, cuándo y dónde va la tilde.

Palabras graves:
Son todas aquellas que tienen el acento (el acento, no la tilde) en la penúltima sílaba: cofre, ave, puerta, silla. A estas palabras se les pone tilde cuando no terminan en ene (n), ese (s) o vocal.
Pensemos en una simple, como árbol, que termina en ele. No en ene, ese o vocal. Mire, insisto, el acento va en la penúltima sílaba áááááár-bol. Útil, dócil, bícep, trícep, débil, grácil. Palabras como día, vía, tía, etc., son graves terminadas en vocal, recuérdelo, porque se une una vocal débil con una fuerte y se forma lo que ya le enseñé: el hiato. Tiene el acento en la vocal débil. Estefanía es la que más me gusta a mí :). Ojo, no todas son bisílabas (de dos sílabas), como se lo demostré con mi nombre, querido es-tu-dian-te: palabra grave, polisílaba, con diptongo en -dian. ¿Vamos bien? Y no lleva tilde porque termina en vocal.


Palabras agudas:
Son las que tienen el acento (ojo, el acento, no la tilde) en la última sílaba. Todas las palabras monosílabas, como Juan, es decir, que sólo tienen una sílaba, son consideradas como agudas. Llevan tilde cuando terminan en ene, ese o vocal. Por ejemplo: Apartadó, llevó, aún, veintidós, dieciséis, confiéis. Aquí se dará cuenta de que se nos apareció un triptongo, que no es otra cosa que la secuencia de tres vocales que forman una misma sílaba: confiéis. Se nos juntaron la i, la e y la i. Es dudosa, lo sé, pero refiérase al método ya enseñado: con-fiéééééééis. Tenga en cuenta que los monosílabos no se tildan, salvo los casos diacríticos, los cuales enseñaré más adelante.

Palabras esdrújulas:
Estas, para mi gusto, son las más fáciles, puesto que siempre llevan tilde, siempre son polisílabas y tienen el acento en la antepenúltima sílaba. La misma palabra esdrújula es palabra esdrújula, mientras que la palabra aguda es grave y la palabra grave, grave. Los plurales de muchas palabras graves con tilde son esdrújulas: árboles, dóciles, útiles. También tenemos árabe, cáscara, brújula, cálculo, diéresis. Siempre, siempre, siempre llevarán tilde, terminen en la letra que terminen. Régimen.  Plural: regímenes.

***
Palabras como priista, tiita, chiita nunca tienen tilde, así la prensa siempre se la ponga. Esto es porque se juntan dos vocales débiles o cerradas, dos íes en este caso, y según la norma del hiato, no es diptongo.
Una tilde es un acento ortográfico. Es una rayita oblicua que siempre, siempre, en español, debe trazarse hacia la derecha. Es decir, siempre póngala así ´ y no así `. Solamente se les  pone a las vocales.
No se pone tilde en palabras  como Nobel, Lacan, Jessica

La diéresis
El otro signo de acentuación en nuestra lengua es la diéresis, que solamente se usa en la u cuando está precedida por una ge y sucedida por una i o una e: agüero, agüita, vergüenza, pingüino. Siendo esta una lengua oral, como ya dije, es para que la u no pierda el sonido, para eso se utiliza
Es verdad que esta solamente va sobre la u, en palabras que la precedan la ge y la sigan la e o la i. Sin embargo, no siempre se usa cuando aparece así: -gue o -gui. Águila, anguila, pague, friegue, juegue... Se usa únicamente cuando se pretende que la u no sea muda: desagüe, Itagüí, lingüística.


Sobre la diéresis nos enseña esto el señor Constantino Villegas, que me parece muy interesante, más que práctico, en lo que se refiere al uso cotidiano de esta: "Tefa: en tu última columna dices que la diéresis "se usa únicamente cuando se pretende que la u no sea muda: desagüe, Itagüí, lingüística". Es verdad: se usa por lo general para indicar el sonido de la u después de la ge, pero también sirve para separar silábicamente las dos vocales de un diptongo. Por ejemplo, en el Relato de Ramón Antigua, León de Greiff dice: 

cuando lleguen a la orilla / rïentes a carcajadas / por el Paso de los Pobres / sobre la vetusta barca / tomarán el otro lado. 

Si no separamos las sílabas del diptongo, el octosílabo queda septisílabo y se daña la estructura del poema. 

En el DRAE está señalado otro uso: "Se emplea a veces sobre la vocal débil, para deshacer un diptongo en voces de igual estructura y de distinta prosodia, como en pïe, del verbo piar". Querido amigo poeta, ojalá esta sugerencia de mi buen amigo le sirva.




Tildes diacríticas

Las tildes diacríticas son aquellas que aparecen para, digamos, dirimir algunos equívocos. En 1997 nuestro Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, propuso, en México, "jubilar la ortografía". Lo admiro, lo quiero y lo respeto, pero agradezco a los señores de la Real Academia Española que tomaran esta sugerencia como algo anecdótico, casi jocoso.

La ortografía no se ha "jubilado", mucho menos las tildes, y aún hoy muchos apelan a esta intervención que hizo Gabo aquella vez para excusarse de no ponerlas.

En realidad, pienso, es porque no saben hacerlo, y si se aplicaran a aprender las tres normas básicas, que nada tienen de complicadas, no me saldrían a mí a cada rato con ese cuento.

Señor, recuerde que usted no es Nobel de Literatura y no tiene editor, a duras penas Word, y es muy bruto... el Word, que no usted.
Vienen entonces algunas excepciones a la regla, que se han ido modificando con el tiempo, como, por ejemplo, las tildes en algunos monosílabos, que fueron eliminadas en 1952 y que tildadas hoy se consideran un error ortográfico: fue, fui, dio, vio, pie, fe, ti, di...

Había, hasta hace dos años (2010), doce excepciones, pero La nueva gramática, que es del mismo año, ya indica que la tilde diacrítica de sólo, por ejemplo, no es opcional y no se debe poner; se eliminó para siempre la de o, que se ponía después de cifras para no confundir la conjunción con el número cero. Las de los demostrativos también fueron abolidas.


Cual y cuál
Se tilda cuando es pronombre admirativo o interrogativo, pero ojo, no siempre tiene que ir entre signos de admiración o interrogación. Por ejemplo: Yo no entiendo cuál es el problema con esa gente. ¿Ve que no está entre signos de interrogación? Y mire, puede ir cual entre signos de interrogación ¿Es así, cual bobo de pueblo? ¿Tal cual nos lo enseñaste?

Ahora bien, no se pone tilde cuando cual es pronombre relativo. "Yo soy mayor, razón por la cual usted debe respetarme". Del mismo modo se aplica para los plurales cuáles y cuales.


De y dé
De es una preposición. "Ese es hijo de Fulana". Dé, un verbo, del verbo dar. "Dé las gracias"


El y él
Ponga tilde en el pronombre. Es decir: "él es un duro en matemáticas", "todo en esta casa es para él".

El, en cambio, es un adjetivo (los artículos son adjetivos): "¡Aleluya! El Señor resucitó" "El feo, como cosa rara, me gusta mucho".
En inglés, ojalá usted sepa un poquito, sería 'the man', por poner un ejemplo. En cambio, para él, sería 'he is' o 'to him': "él es", "para él".
En mi libro de Español correcto aparece esta canción como ejemplo: ¿Y cómo es él? ¿en qué lugar se enamoró de ti? Pregúntale ¿a qué dedica el tiempo libre? ¿Nota la diferencia?

Mas y más

Mas es una conjunción adversativa, como decir pero. "Él me gusta, mas (pero) es bajito". También significa "sino", pero no del destino, sino también como conjunción.
Más es sustantivo y adverbio. Es decir, dos más dos es cuatro (sustantivo). "Yo siempre he dicho que me gusta más la negra" (adverbio).

Mi y mí

Tilde siempre el pronombre, nunca el adjetivo. "Mi novia es la tristeza, mi canto lamento de amor..." "Mi mamá me mima". En inglés vendría siendo 'my'.

Tampoco es con tilde la nota musical, "eso es mi sostenido". El pronombre: "Esto es para mí, no para ti". "Entienda que a mí no me gusta ese señor".

Que y qué

Se tilda cuando es pronombre admirativo o interrogativo, pero ojo, no siempre tiene que ir entre signos de admiración o interrogación. Pasa lo mismo que con cuál y cual, e incluso, aunque no los he incluido, con quién y quien.

"No saben que esa señora es hermosa" "Olvidan que nos dio la libertad". Y mire, entre signos de interrogación no siempre va con tilde ¿Alguien sabe qué fue lo que dijo Juan? ¿y es que hay que ir a ese concierto? Y sin estar entre admiración o interrogación "nadie sabe qué me gusta".


Quien y quién

Se tilda cuando es pronombre admirativo o interrogativo y se deja sin tilde cuando es pronombre relativo. Ahí está el libraco ese "¿Quién se ha llevado mi queso?". Tome en cuenta que no necesariamente debe ir entre signos de admiración o interrogación para que lleve o no tilde, se lo ruego y perdone que sea tan reiterativa. Los ejemplos los he puesto con que y cual. "Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra" (pronombre relativo).

Se y sé

Deje sin tilde el pronombre y con tilde el verbo. "Se me quedaron los cuadernos", "se acabó la comida", "no se me ocurre nada". Verbo: "Yo sé quién sabe lo que usted no sabe" "Sé lo que hiciste el verano pasado". También del verbo ser, porque los anteriores ejemplos son de saber: "Sé quien tú quieras ser".

Si, si, sí y sí

Sin tilde tenemos el si (condicional) que es conjunción y la nota musical. "Si me quieres, pruébamelo", "ese si no es bemol".
Con tilde, la afirmación (adverbio) y el pronombre. "Sí a la vida" "Sí, acepto". "Se desmayó, y como a las cuatro horas volvió en sí" "Todo lo que coge es para sí".

Te y té

Esta es fácil. Póngale tilde a la bebida, acuérdese de que, así como a veces le echa limón o leche, o azúcar o qué sé yo, cuando la escribe también lleva otra cosa: una tilde. Te, en cambio, es el pronombre: "Ahí te encargo el té" "Te perdiste la película".

Tu y tú

Tilde el pronombre y quítele la tilde al adjetivo. Pronombre: Me gustas tú y solamente tú y tú y tú. Tú eres un mentecato. Adjetivo: Me gusta tu papá. Tu canción es hermosa.

Porque y porqué 

Porque y porqué es una conjunción causal, es decir: da cuenta de la causa de algo: "soy así porque me da la gana". "Si a mí un hombre me pega es porque yo me lo busqué". El porqué es la sustantivación de por qué, por eso, como todo sustantivo, va unido. Se usa así: "yo sé el porqué de todas las cosas". Y tiene plural: los porqués. Verá que, como muchos sustantivos, va precedido de un artículo.

Por que y por qué 
El "por que" es poco frecuente. Es como decir "para que": rezo por que haya paz en el mundo. Por qué es una preposición y un pronombre que, al juntarse, cumplen una función interrogativa: "¿Por qué me quieres tanto?"

Aun y aún

Aun es conjunción y preposición: aun cuando no me dejen, voy a salir. Aun los ricos son honrados. En cambio, cuando es adverbio de tiempo se tilda: Aún es tiempo de estudiar. Aún hay conservadores. Aún es todavía. Aun es hasta.

El sufijo -mente

Son palabras compuestas convertidas en sustantivos que, en realidad, tienen dos acentos: el de la palabra original: útil y el que tiene el sufijo, -mente. Lo que pasa es que, para efectos de acentuación, el sufijo -mente no se tiene en cuenta. Por eso debe llevar siempre la tilde la palabra raíz: ágil, frágil, fácil, difícil, rápida, según las ya consabidas normas de acentuación, y agregarles el sufijo sin mayores problemas. Si la palabra raíz no lleva tilde, como feliz, audaz, etc., tampoco debe cambiar su escritura. No se pierde ni se agrega ninguna tilde.

miércoles, 18 de abril de 2012

Significados que patinan

La única actitud digna de un hombre superior es el persistir tenaz en una actividad que se reconoce inútil, el hábito de una disciplina que sabe estéril, y el uso fijo de normas de pensamiento filosófico y metafísico cuya utilidad se percibe como sospechosa.
-Fernando Pessoa 
Yo me había propuesto esta semana una cruzada. No, desde antes, y Constantino en su primera entrada habló de eso. Hacer que la gente, al yo decir que Piedad Córdoba es la persona más bizarra de este país en todo el sentido de la palabra, entendieran que con esto no me estoy refiriendo a que es una señora extraña y de mente retorcida, sino, a saber, valiente, esforzada, generosa, lúcida y espléndida. Pero la gran mayoría, y desconozco el porqué, tomó las acepciones del francés y del inglés.

Lo mismo me pasa con Catalina o del excremento humano, y por más que les insisto a mis amigas que se llaman así que se cambien el nombre o a las otras que van a tener hijos que ni de riesgos las vayan a bautizar así, no me creen; o les gusta el excremento humano, vaya usted a saber. Tarea vana esta la de enseñarles a las personas y repetirles enfáticamente sobre el significado de las palabras, así como también el de intentar que aprendan a poner tildes y a quitar otras, como las de solo y los demostrativos y tantos otros monosílabos a las que se las eliminaron. Pero uno insiste porque es terco y persiste, tenaz, en esa actividad que se reconoce inútil. Por tanto, qué actitud digna la mía, ¿no? Y he visto a Catalinas criticando a otras porque se llaman Usnavy. 

Y a propósito de la Cumbre de las Américas, realizada el fin de semana pasado en la ciudad de Cartagena en la que, por cierto, aprendimos que existe la palabra ublime gracias a la interpretación que Chaquirita hizo de ese feo himno que tenemos como símbolo patrio, me preguntaba el lunes si eso de Américas no era incorrecto, porque uno no oye de Oceanías, Europas, Asias, Áfricas. Me alegaron que era porque América se dividía en regiones como Norte, Centro y Sur, además del Caribe. Bien, ¿y Europa del Este, la Central, Asia Menor, etc.? No me satisfizo tal explicación, y entonces recurrí a mi amigo el diccionario de la RAE, máxima autoridad para quienes ejercemos este oficio inútil y me encuentro con que, para el Diccionario Panhispánico de Dudas, la palabra no es correcta y remite a otras américas. En cambio, en el otro, aparece este curioso significado, tan patente, tan justo, tan apropiado: Américas, enriquecerse en América. ¡Ja! O, más bien, ¡Ajá! ¿Será que Obama y Santos lo saben? Entérate, Piedad, si es que me lees. Y ustedes también, camaradas. Úsenlo en los discursos y déjense de pendejadas obsoletas como "¡abajo el imperio!" y esas arengas tan vergonzosas que ya pasaron de moda. Originalidad, compañeros. La exijo como militante de la izquierda. No me les mamo una mamertada más.

Pero con estas palabras va a pasar como con nimio. Hasta hace dos años, y ya no tengo manera de comprobarlo, el diccionario de la Real Academia Española señalaba que se refería exclusivamente a algo excesivo y exagerado. Siendo los señores de la Academia personas con una disciplina de hábitos estériles, terminaron por aprobar que era algo "insignificante y sin importancia". Y yo ya no sé qué hacer con esa palabreja, sinceramente. Es como que aceptaran que sí es no también. Como cuando usted suele cometer ese error tan absurdo de escribir "y/o"; estúpido porque "y" es una conjunción copulativa, mientras que "o" es una adversativa. Si supiera de lógica simbólica me daría la razón en vez de alegarme. En un silogismo no se pueden poner a la vez así p ^v q, pero ya esa es otra materia.

[Una nota al margen, yo lo invito a que les dé clic a las palabras enlazadas para que compruebe y confirme mis gravísimas denuncias.] 

[Otra nota al margen, el título es plagiado de una columna que escribió la bizarra Carolina Sanín, mi ídolo. Me pareció perfecto para esta columna]

viernes, 6 de abril de 2012

Nueva colaboradora

Yo soy vanilocuente, y él, grandilocuente. Me refiero a Constantino el Vil, el muchacho que me contactó porque una vez tuve una columna en El Tiempo en la que hablaba de ortografía y gramática. Por él aprendí un montón de cosas. Los masculinos como analfabeto, polígloto, autodidacto. Y, distinto a lo que decía mi libro de Gramática, que los latinazgos no se tildan, ¿o son los latinajos? En fin, supe por él que sí, que sí se tildan.

Pero yo tengo mi línea, y lo advierto porque quizá el lector advierta contradicciones entre ambos en este blog. A él, por ejemplo, le gusta que las palabras de otros idiomas sean trasportadas al español intactas, mientras que yo considero que si se castellanizan, aun sin ser aceptadas por la Real Academia, como digamos, jípster, es mejor. Esto se debe a que, y esto me lo sabrá rebatir con su erudición Constantino, el idioma nuestro ha sido permeado por muchas lenguas: el árabe, el germano, el griego, el latín, el francés y ahora por el inglés y el japonés. Me resisto a escribir con caracteres de otros idiomas y nombrar el color azul, por poner un ejemplo, en árabe (no sé cómo se pronuncie) y escribirlo con los caracteres de tal idioma, o el naranja y sus múltiples variables en persa. Dada nuestra cultura e idiosincrasia, tendríamos que escribir en germano toda la prensa, pues las palabras de la guerra vienen de ahí. Por eso mismo me gusta que se escriba y se pronuncie güisqui, bluyín, casete, disquete, jipi, pirsin, etc.

Decía el amado Borges por mi colega gramático que todo invento es un neologismo. También que si seguíamos en esa línea del pirsin y del bluyín, la de los vikingos y el güisqui, terminaríamos por llamar a Kipling Kiplingo, pero ¿y por qué en otra entrevista dijo que sus palabras predilectas venían del árabe? Varias veces las escribió y varias veces habló de ellas en su español, considerado por muchos perfecto, por otros borgiano, que viene a ser una misma cosa. Pues bien, en esta era lo que van a sobrar es palabras traslapadas a nuestro idioma, y ya ven que se aceptaron los términos tuiteo, tuitero, retuit, tuitear, retuitear, al menos por parte de Fundéu, en la que yo sí creo y considero una autoridad para estos asuntos.

Lo de jípster, además, es más jípster si se escribe con jota. Como editar una foto en Photoshop y decir que se la tomó en Instagram... algo así.

Bien, solo quería hacer una breve nota introductoria. Espero poder enseñarles algo para la próxima. Por ejemplo, sobre tildes eliminadas, pero si sugieren algo, mucho mejor. Lo de las tildes lo digo también porque para mí, nuestro sistema es matemático e infalible. Si tomamos en cuenta las diacríticas eliminadas en 2010 y seguimos las reglas, no hay posibilidad de fallar. Y son como los bemoles y las agudas, aunque para que fueran bemoles y agudas, aparte del acento gráfico que nos caracteriza, la tilde grave, tendríamos que tener una aguda, como el francés. Para patrioterismo o bien el chavismo o lo que quieran, tenemos que Andrés Bello ayudó en ello, ¿no es hermoso? 

Por demás, sí estoy de acuerdo en que esto debe ser sin prisa y sin urgencia. Uno no es mejor persona por tener mejor ortografía, ni es un ciudadano ejemplar por ello. Pregunten, si no, por Marroquín.