martes, 27 de noviembre de 2012

Propuesta

Definitivamente las personas, por más acceso a la red que haya, solo leen lo que está en los diarios y hacen caso a lo que está allí. A los de gran circulación, por supuesto. 
No me quejo por el número de lectores que ahora tengo en comparación con los que tenía cuando escribía en El Tiempo. Me quejo porque es nocivo y dañino, porque si bien todos tienen un columnista de gazaperas, los demás, casi sin excepción, cometen errores garrafales, y ni qué decir de los que llaman «cargaladrillos» (redactores o corresponsales), sus propios editores, directores, etc. A estos es a quienes hay que corregir.
No llegar con soberbia y prepotencia tomándoles fotos a los anuncios que ponen campesinos y mecánicos en las entradas de sus fincas o negocios e irse lanza en ristre con burlas y fotos por sus maneras de conjugar los verbos o sus errores ortográficos. En muchos de los casos son arcaísmos, y en otros, no son más que el producto de una pésima educación que se replica en prensa y televisión. Así, vi a una profesora reprender a una alumna que escribió heroico, sin tilde (como debe ser, ya que esta palabra tiene tres sílabas, tiene un diptongo y termina en vocal) y le rebajó 0,5 en su nota. 
Contra esos, contra los doctos, contra los que se dicen sabios, tenemos que «luchar», mas no con los que viven de otros oficios y, emocionados, llegan con su letrero de "vienbenida" para el político que los visita. O sí, sí. De haber tiempo, ayudarles a hacer otro cartel, pero si no, no tomarle foto para humillarlos y subirlos a la red. 
¡Tómenles fotos a los errores de los diarios -tantas veces señalados aquí! ¿Qué gracia? Del mismo modo coger los cuadernos de los niños con sus preciosos errores y trabas, que es tan cruel, que es tan lo mismo. Pero, eso sí, no estén por ahí copiando los errores que uno ve cada vez que abre un portal noticioso o aun cultural porque entonces tendrían que autorretratar sus trabajos universitarios, tuits, estados de Facebook, columnas de opinión, blogs, tabletas, qué sé yo. Y hasta esta página y la de la Real Academia Española, también con sus tuits y los del Instituto Cervantes, que dicen una cosa sobre cifras y las escriben de otra, o bien sacan una nueva Ortografía y no la aplican con los prefijos que dictan, y así. Por ejemplo, sigue la RAE sin revisar siquiera su definición de fetiche.
Lo demás es clasismo puro y se ve mal. Ya no diré que en mi opinión, porque es lo que es. Qué lindos todos, corrigiendo al campesino, al obrero, al carpintero, al mecánico, al ebanista, que no al profesor, al escritor, al académico, al columnista. ¿Para eso leen sobre lo muy poco que se escribe en la gran prensa sobre la ortografía y la gramática? ¡Cuánta fatuidad!

domingo, 14 de octubre de 2012

Breves consejos rudimentarios

• Recuerdo que aún era párvula cuando me recitaban "erre con erre cigarro, erre con erre barril. Rápido ruedan los carros cargados de azúcar al ferrocarril". Siempre suena la erre como una erre y no como ere. Ere es, por ejemplo, como suena cuando uno dice preescolar o tratado. Tarado. Así. 
De manera que no entiendo, dado el auge de la ciclovía y la bicicleta, eso de que todos anden ecológicos usándolas, por qué, si suena erre, escriben cicloruta. Suena como ciclo bruta, más que ciclo ruta. 
Para que suene, recuerde, entre vocales debe haber siempre dos erres o eres. Es decir, la letra esta r en su sonido suave. Ciclorruta y contrarrevolucionario, compañero. Un carro siempre será caro pero nunca significarán lo mismo. Carro es un, como usted sabe, automotor, entre otras cosas. Carro es sustantivo. Caro es adjetivo siempre, salvo en algunos casos, cuando es apellido. No sé, es el único ejemplo que se me viene a la mente por ahora, mientras escribo. Así, sabrá que tal y como suena debe escribirse siempre, aunque se trate de una palabra novísima o incluso inventada por usted mismo. Grábese, por favor, eso que me recitaban a mí de niña, y además, recuerde -se lo repito- que para que suene erre entre vocales debe ir doble, como en la mismísima letra en su modo de fonema vibrante. Sé que parecerá tonto este consejo, pero es bien común encontrarlo en medios de comunicación colombianos impresos, independientes, por internet y gubernamentales. Los periodistas que lean esta columna sabrán muy bien a cuáles de ellos me refiero.


• Ahora bien, yo tampoco lo sabía, pero gracias a Constantino vine a enterarme de que en español, nunca una pe será antecedida por una ene. No es algo poco común, ¿saben? Uno está acostumbrado a leer esa revista El Malpensante, cuyos partícipes son, todos, biempensantes, pero escriben "bienpensantes", "cienpiés". Biempensantes, ciempiés, Juampa...

•  Con respecto a las tildes, pensé que había ya enseñado todo lo que sabía, pero no. Alguien me preguntó el porqué de la tilde en palabras como bíceps, fórceps, cómics si, a pesar de ser graves y terminadas en ese, deben llevar tilde. Esto se debe a que, según lo establecen las normas ortográficas, las palabras terminadas en más de una consonante (así esta sea ese o ene) como las citadas, deben llevar tilde y seguir las mismas normas de acentuación que las demás. Por eso, el plural de robot, que es aguda, es robots y no robóts; el de tictac es tictacs...

viernes, 21 de septiembre de 2012

El síndrome del Quijote

Dice el Diccionario Panhispánico de Dudas que la forma culta, la que aconseja, la que recomienda -¡si bien la otra manera también es válida, que por su uso!- es la de preguntar qué hora es y no qué horas son. Preguntar, salvo que se trate de recriminarle al muchachito que no llegó a las doce sino a las cuatro de la mañana "¿qué son estas horas de llegar?", que también es pregunta, pero retórica. Normalmente no responderá, borracho y asustado, que las cuatro, mamá, ¿no ves el reloj?
Ahí explican que esto se debe a que la hora es un momento del día, así solamente la una (de la mañana o de la tarde) sea singular. (¡Por favor!, ya que estamos en esto, procure ser concordante y no salir con que son la una en punto. Ahí tiene que decir que es, no que son, y ya las siguientes siempre serán, así: son las cuatro, son las diez, etc.)
Finalmente, como se enredan y fracasan, terminan por decir que ustedes hablan como les entiendan o como les dé la gana, razón que de sobra da cuenta de mi síndrome del Quijote, un mal que pienso presentarles a los psicoanalistas y profesionales de la salud mental, pues consiste en una especie de sadomasoquismo cuyo goce está en enseñar cosas que se saben inútiles y en aprender las que lo son todavía más. O, lo que es peor, salen con andanadas así, un autoproclamado gramático autodidacto hilarante y delirante. Este síndrome, además, solo sería aplicable a los gramáticos de nuestra lengua, misma en la que se escribió el libro y única que tiene Academia, que además es centenaria y real, a la cual ni sus mismos académicos de número obedecen y que acepta normas opuestas a las que dicta. O quizá este desorden ya esté por ahí escrito y describan a un pobre enfermo, muy rebelde, que tiene que agachar la cabeza y hacer apostasía de su credo político y religioso cuando debe aceptar que sí, que no tiene remedio, que obedece a la RAE y acepta que haya un ente que le dicte y le diga y le enseñe cómo tiene que escribir y cómo debe hablar. 
Bueno, volviendo a lo de las horas, plurales, singulares, concordancias y demás, también puedo recomendar que digan como decía mi primera nana, Mincha, y así no tendrá pierde porque se equivoca y acierta, por lo que empata: ¿qué horas son serán? 
Yo como que ya no me atrevo a hablar de redundancias porque siempre me salen con que son necesarias. No solo Jaime Ruiz, como pudieron ver, alega que decir funcionario público es correcto; también me lo dicen periodistas y escritores, la prensa lo utiliza como máxima norma; y el abuso al erario, que no solamente es robarlo, sino escribir, después, público.  Viene a cuento desternillar, que significa reírse mucho, y aun escriben desternillarse de la risa personas que uno considera serias y dignas de respeto. Yo los entiendo, no son obsesivos, no están diagnosticados como yo. Sin embargo, hay una, de todas la peor, que es mas sin embargo o pero mas sin embargo. Ellos, que nunca escribirían estos últimos señalados, alegan que los otros pleonasmos son necesarios. Vaya. 

jueves, 5 de julio de 2012

Algunos consejos de la nueva Ortografía

Hace dos columnas hablé de prefijos, pero olvidé señalar una norma nueva que aparece en la Ortografía de 2010: el prefijo trans- es ahora tras-: trasoceánico, trasparente, traspasar, trasgredir, trastorno... solamente se usa trans- cuando la palabra que se une al prefijo empieza por ese, así: transexual, por ejemplo. O transustansación. No es que a sexual se le añada la letra ese, se le añade la ene al prefijo. 
Hay, sin embargo, quienes se obstinan en seguir escribiendo como antes. Y, de hecho, siempre ha sido así. En 1952 la Real Academia Española eliminó las tildes que consideraban innecesarias: da, dio, fue, ti, fe, etc., y dejó las diacríticas señaladas en esta columna. Recuerdo que mi abuela Lucinés, mujer que me introdujo en el mundo de la gramática, me enseñó a escribirlas así. De igual manera, mi abuelo, aun mis tíos -sus hijos- siguen tildándolas. Es como un tipo de nostalgia, de añoranza, de no querer desaprender lo que probablemente les costó trabajo. Así, al igual que con las tildes eliminadas en el 52, ha venido sucediendo con las eliminadas en 2010. Con las tildes y con las letras. De hecho, por ahí vi en Facebook un grupo que se llama algo así como "No me importa lo que diga la RAE, yo seguiré poniendo la tilde de sólo". Los entiendo. La Academia aconseja decir gai, si bien se escribe gay y su plural es gais. No se pronuncie guei. Me rehuso. Más bien digo homosexual y homosexuales para el plural, así sea más largo. 
Pero si usted es de vanguardia y quiere seguir al pie de la letra lo que dicta nuestra Academia, entonces aplique este consejo: solo no debe tener tilde nunca cuando no hay riesgo de ambigüedad. En caso tal, reemplácese por solamente, únicamente, que son sinónimas. Con los demostrativos pasa igual, la tilde se abolió del todo; las de este, ese, esta, esa, estas, estos, esos, esas, aquel, aquellos, aquello, aquella, aquellas. Ni aunque sea pronombre. 
Y a las siguientes palabras, al menos enséñeselo a Word, Chrome, Safari o el navegador que use, al iPad y al teléfono, quitándoles estas tildes y déjelas así: guion, Sion, ion, prion, truhan, frio (del verbo freír), friais, lie, lio (verbos también) hui, huis. Es decir, ya no se escriben guión, Sión, ión, prión, truhán, frió, friáis, lié, lió, huí, huís. Si sos de Antioquia, Valle del Cauca, Argentina, Costa Rica o alguna región en la que, como yo, hablás de vos, ya no fiás sino que fias. Encima del letrerito de la tienda ponés: hoy me fias y mañana también. Y así aplica para la conjugación de  todos los verbos monosílabos del voseo. 
Ojo: esto en caso de diptongos o triptongos. La norma del hiato se sigue cumpliendo por la sencilla razón de que si hay hiato, ya no hay monosílabo. 
Supongo que previendo que ya no se escribe o se escribirá a mano, los raelianos decidieron quitar (también) esa otra tilde diacrítica de la o cuando es conjunción adversativa y va entre números. Antes se tildaba para evitar confusiones con algún cero. 20 ó 30 ya debe escribirse 20 o 30. Eso sí, 8 u 80, como consejo de ñapa. 
Por último, la ye se tilda únicamente en casos de ortografía arcaizante en los que la letra suena como i. Ýñigo, Aýna.
¡Deje la nostalgia! Lo convido. Bien hemos dicho en este Proyecto que la lengua tiende siempre a simplificarse y no por un capricho romántico o una tara que usted no sepa manejar la Academia echará atrás eso del solo sin tilde y los demostrativos y el -tras y todo lo que le dije. ¿O usted, minucioso gramático y corrector, no siente algo así como un vacío en el estómago y una cosita en los ojos cuando lee fué, fé, tí? A mí me desconcentra en la lectura, me toca devolverme, hacer de cuenta que esas palabras están bien escritas y seguir. No es fácil. Por eso, lo confieso sin pena, no he sido capaz de leer El Quijote. Pero esa tara ya es mía. 

sábado, 2 de junio de 2012

Etimologías

Como se sabe, el lenguaje no es una entidad muerta sino que, por el contrario, es maleable, se trasforma con el tiempo, muta, se permea de nuevas ciencias y aparatos y sus normas se modifican. Parafraseando a Borges, toda palabra fue alguna vez un neologismo.
Por supuesto, no es el mismo español de 1713 (otros dicen que en 1715), que fue cuando se fundó la Real Academia Española, al español que hablamos ahora. Por cuestiones de la vida, durante los años 2002 y 2003 estuve muy alejada de Medellín. Al volver, el lenguaje era sustancialmente distinto, al menos entre las personas de mi edad. Lo mismo se puede apreciar con las películas del cine mexicano de Cantinflas, por ejemplo, o en la misma música de Agustín Lara. El vocabulario que usaban en esa época, a mi parecer, era mucho más rico, más elegante y menos pedestre que el que emplean ahora en cualquiera de las clases sociales mexicanas. Con pedestre me refiero a inculto.
En fin. Dado lo anterior, es aconsejable regirse por la máxima norma, que es el DRAE, pero como su última edición fue hace más de diez años, también se recomienda consultar el Diccionario Panhispánico de Dudas, de 2005. En estos momentos, si hay contradicciones, debemos aceptar siempre lo que recomienda La Ortografía de la lengua española (2010) y La Gramática de la lengua española. Son libros que aconsejo si se pretende hacer buen uso del lenguaje, porque la ortografía, creo, es cuestión de disciplinarse y aprender algunas normas básicas, como las de acentuación, el uso correcto de preposiciones y tener siempre muy alerta la memoria.

A continuación me permito "remitirle" al origen de algunas palabras, más por cosas de erudición y curiosidad que por cuestiones prácticas. Ya verá, es interesante.

Del celta: burro, perro, solórzano (prado), barranco, amaya (límite), barro, charco, chamarra, manteca, chabola, Javier (casa nueva), abedul, conejo, chatarra, chistera, boina, aquelarre. Los celtas habitaron la península ibérica hace 22 siglos.

Del griego: acrópolis, filosofía, ortografía, hemorragia, bárbaro...

De origen germano: guerra, bramar, heraldo, embajada, compañero, guardia, guardián, espía, pendón, robar, yelmo, dardo, espuela, albergue, guarnecer, burgo, sala, arpa, agasajo. Hay muchos nombres propios de origen germano: Álvaro, Fernando, Rodrigo, Elvira. Estas todas parecen salidas de la Colombia de los últimos diez años, o usted ¿con qué otro país podría relacionar todos estos vocablos?

Del árabe: adalid, atalaya, alfange, adarga, algodón, almohada, alfombra, jofaina, babuchas, alcohol, acicalar, almacén, tarifa, azul, carmesí, alfiler, taza, jarra, azucena, almíbar, azúcar, arroba, alcalde, albañil, azahar, alfajor, laúd, ojalá, algarabía(lengua árabe), álgebra, alguacil, alférez, hazaña, alcázar, naranja, marras, ámbar, ajonjolí, alquimia azulejo, azahar, zábila, zafra, azafrán, zaga, zagal, zoquete. No suenan muy "terroristas", ¿verdad?. Borges y otras autoridades literarias dijeron que algunas de estas palabras eran las más hermosas de nuestro idioma en entrevista para el periódico El Mercurio.

Galicismos: homenaje, mensaje, fraile, monje, mesón, manjar, vianda, vinagre, chalán, chalet, chambelán, champaña, champiñón (aparece la entonces letra che), chantaje, chaqueta, charada, charcutería, chovinismo, chance.

Del inglés: vagón, tranvía, yate, bote, mitin, líder, reportero, revólver, turista, fútbol o futbol, tenis, córner, cloche, suéter, overol, esmoquin, esnob, yaz (usted lo conoce como jazz), coctel, chárter, guachimán, contenedor, estándar, estéreo, estrés, bit, clóset, sándwich, autoservicio, ponqué, perro caliente, récord, pirsin.

Guerrilla, guerrillero, camarilla, picador, gitane, bolero, cachucha, rondalla, son del español y pasaron así a idiomas como el francés y el inglés.

Palabras taínas: bohío, maíz, batata, carey, ají, tabaco, guacamaya, tiburón, yuca, canoa, hamaca.

Palabras caribes: caimán, caníbal, loro, piragua, butaca, arepa.

Del náhuatl: aguacate, cacahuate, cacao, chocolate, hule, petate, tiza, tomate.

Del quechua: alpaca, guarapo, vicuña, cóndor, mate, papa, pampa.


Guaraníes: ñandú, tucán, yaguaré.

Africanas: bongó, conga, samba, mambo, burundanga.

Aclaraciones:

El castellano pasa a convertirse en español porque de ser lengua regional pasó a ser universal al tener más de 400 millones de hablantes en cuatro de los continentes.  Además, como pudo ver, ha venido siendo una lengua permeada por muchas otras. Sin embargo, también se puede decir castellano.

Es Real Academia Española y no Real Academia de la Lengua Española. Lo que pasa es que cuando se fundó, no había academias de otras cosas y por eso se quedó así.

domingo, 20 de mayo de 2012

Prefijos, uso correcto

 -Nota: Por favor, no me traiga lo que dice el DPD al respecto. Me tomé la molestia de consultar con académicos de la misma Real Academia y me dieron la razón y me explicaron que la norma vigente es la de la Ortografía.
Asimismo, si quiere continuar con sus errores, lo que es problema exclusivamente suyo, no me salga con que ellos recomiendan pero no ordenan. Obvio, imagínese: si por cada infracción ortográfica o gramatical los señores le dieran a uno un garrotazo; o, mejor, que tuvieran una agencia bien organizada de esbirros para que le pegaran o lo torturaran cada que le pone una tilde a un demostrativo o al solo de solamente. No hombre, no pasa nada, pero no sea necio. 

Bien, empecemos:


Anteriormente, por ejemplo, ex iba separado del lexema: ex convicto, ex mandatario, ex marido. Los libros de gramática señalaban lo siguiente: "Recuerde usted que, como toda preposición, ex se escribe separada de su término".
Aun el Diccionario Panhispánico de Dudas todavía nos dice que "Se escribe separado de la palabra a la que se refiere, a diferencia del resto de los prefijos, y sin guion intermedio". Dé clic acá para que lo compruebe  
Por eso y porque la nueva Ortografía de la lengua española no tiene más de  dos años quizá no es extraño encontrar, todavía, que se refieran al ex presidente o la ex senadora y que hasta el 'infalible' Word le corrija si lo escribe debidamente, es decir: expresidente, exsenadora, exministro, excónyuge. Les sugiero, entonces, que vayan 'domando' esa herramienta que creen (muchos) que les resuelve todo.

Ex, además, es sustantivo: se refiere a la persona con la cual usted compartía una vida sentimental, bienes, hijos, qué sé yo. "No he vuelto a tener la dicha de hablar con mi ex".
La regla general de todos los prefijos es la siguiente: se escriben todos unidos a su base léxica cuando esta consta de una sola palabra: superhombre, superbruto, subhumano, subespecie, suprapartidista, excandidato.
Cuando tenga más de dos palabras, es separado: ex contralor general, pro inseminación artificial, pro derechos humanos, anti terrorismo de estado.

Cuando el prefijo es seguido por una palabra en mayúsculas o por un número, se utiliza guion (enséñele a su Word que guion ya no tiene tilde):  anti-TLC, anti-Nacional, pro-DIM, Mundial de Fútbol sub-20, pro-MOVICE.
En el caso de super es pertinente anotar que, en este caso específico, el super va sin tilde: super­7. Pero, cuando es sustantivo, que denota superioridad, algo magnífico, sí es con tilde: "la pasamos súper". También la gasolina en España: la súper está costando más que en Colombia. O súper, para referirse al supermercado.

Cuando hay varios prefijos, se dejan en una sola palabra: antiposmodernismo, procontracultura, preposuribismo. Mire, es pos, no post. 
Hay prefijos que se usan en América que no aparecen en el diccionario, o es que yo no estoy enterada de que, por ejemplo, recontra pueda ser un prefijo compuesto por dos prefijos: re y contra. En caso de que sean dos prefijos, se aplica la norma que expliqué de última: recontralindo, recontrabruto. Aunque tiendo a pensar que se trata, más bien, de una alocución local.
Lo mismo con 'requete' y, en México, 'rete': "requetebueno", en Colombia, "retebueno, mija", en México. "Sos relinda" dicen los argentinos. Archirrequeterrecontraestúpido. Por favor, no olvide que para que la erre suene como tal entre dos vocales, siempre debe ponerla doble. No es el tema de hoy, pero aprovecho esa palabreja que me acabo de inventar para explicárselo con ejemplos. Rápido sonará como una erre porque es inicial. Carro debe ponerse con erre porque está antecedida de una vocal y sucedida por otra. Si no, sería caro. Sonaría, suena y se leería y se lee caro. Se lo explico porque los prefijos forman palabras compuestas como contrarrevolucionario, que suele escribirse casi siempre de manera incorrecta: contrarevolucionario. O pararrayos. Prerrequisito, antirreumático, ciclorruta. 

lunes, 7 de mayo de 2012

Errores gramaticales (de los gramáticos)

Estaba pensando en que mi columna, esa sobre las catalinas, las conjunciones y los significados que patinan fue un completo despropósito. 
Es que, de hecho, Tinito se pilló un error en el mismísmo Diccionario de la Real Academia Española. Imagínense que fetiche aparece con esta definición:  "Ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos." ¿El error? Conjugar el verbo atribuir idéntico al verbo haber. Es decir, debieron haber escrito atribuyen, pues el objeto tiene poderes sobrenaturales, en plural. Y el problema es casi escandaloso. 
A menudo, reconocidos gramáticos cometen el mismo error con otros verbos; ni qué decir de periodistas, columnistas y escritores. Lo he visto en Carlos Fuentes y lo he visto en Vargas Llosa, y eso que a este último el rey mataelefantes le suplicó que dirigiera el Instituto Cervantes. Ni más ni menos. 
¡Hombre!, una vez un pela'o, por impresionarme, me escribió una carta en Word. Ahí me contaba que "nazi en una vereda..." y no sé qué. Pero es que él no es escritor. Él no aspira -ni don Juan Carlos tampoco, a ser director del Instituto Cervantes. Que no todos quieran saber de esto ni es problema, ni está mal, ni hay que acribillarlos por cómo escriben, ni señalarlos, ni sentirse superior moralmente porque se tiene un saber que alguien no.
Pero, fuera de teorías conspiracionistas y pensamientos izquierdosos, somos el reflejo de los medios: de lo que vemos, de lo que oímos, de lo que leemos. Si el mismo diccionario y si las mismas autoridades académicas y literarias a menudo se equivocan, ¿qué esperar? Los que militamos en la izquierda, al menos en Colombia, lo somos a pesar de la prensa. Y me atrevo a decir que también los que nos dedicamos al estudio y la enseñanza de la gramática y la ortografía, pues hay ya una especie de detector en la cabeza nuestra que le hace a uno imposible leer un texto "serio", como un artículo de prensa, con tildes mal puestas, verbos terriblemente conjugados, conjunciones que no son, contracciones que no van; no es para rasgarse las vestiduras como cuando El Tiempo, el día del Idioma, hablaba de atentados en contra de la lengua y no sé qué, como si de violaciones a los derechos humanos se tratara o de maltrato a niños y mujeres. Atentados. Claro, estamos en guerra. Es más, se leían más escandalizados con esa nota sobre los errores ortográficos en las redes sociales (que no con los suyos) que cuando redactan noticias sobre masacres. En serio. Mire la letanía. Como si ellos mismos no contribuyeran no diariamente, sino a cada minuto, cuando actualizan las noticias, para que las cosas sean así.
Obvio, no todo el mundo está interesado en el buen manejo del idioma. Yo, por ejemplo, no tengo el más mínimo interés en saber cómo reciclar, ni me importa si a un toro le duele  cuando le dan una estocada. Pero, reitero, estoy hablando de esas autoridades que se escandalizan, cuando todos los que hemos trabajado en esto bien sabemos que es imposible no cometer errores o esquivar gazapos.
Entonces, apareció en YouTube un video que, a mi parecer, fue muy provechoso porque la gente, de la nada, descubrió la polisemia. ¡Qué novedad! El susodicho se llama "Qué difícil es hablar el español" y cuenta cómo se dice una  misma cosa de distintas maneras en Colombia, México, Argentina, Paraguay, etc. Hasta traductores y lingüistas andaban matados con la canción. Muchos se la llevaron a sus alumnos y que tales. Y pues, qué bueno, pero un diccionario, al menos en una institución académica, es mucho más provechoso. A pesar de ese error en fetiche, la enseñanza del uso del diccionario es fundamental y es, de hecho, la mejor página, la mejor herramienta para aquel que quiera hablar y escribir correctamente. Nosotros lo que hacemos es fijarnos en cómo se violan esas normas para venir a dárnoslas de sabihondos y promocionar un blog. Porque, sí, es divertido y es bacano sabérselas, a pesar de que muy pocos las cumplan, solo para decirle al jefe que tal cosa se escribe de tal manera o al profesor de español que heroico no tiene tilde por esta y por la otra regla que me enseñó Estefanía la semana pasada. 
No obstante, hay que aclarar que no todo lo que acepte la RAE, a pesar de que sea válido, es correcto. Cuando escribí mi primera columna en El Tiempo, el primer error que se me ocurrió señalar fue "antier". Dije que se decía anteayer, a lo que me salieron con sus consabidas sandeces e insultos con la definición del diccionario que la admite. Y lo mismo con la recién aceptada norma de decirle onceavo al undécimo, o la de un poquito antes, de aceptar décimo segundo como duodécimo. 
Javier Marías, elegido académico de la Lengua en 2006, no ve bien que la Real Academia Española acabe aceptando ciertas incorrecciones con el argumento de que “están muy extendidas”.“Eso es un error”, afirma tajante. “Evidentemente, la Academia no puede imponer nada; su función es orientar, sugerir y responder dudas” pero, “si se rinde ante los usos incorrectos, la gente se siente con permiso para utilizarlos

 - El País, España, 19 de febrero de 2012.


Esto es más para invitar a una reflexión por parte nuestra, más que para enseñarles algo, al menos esta vez. En Prole, como dije en una entrevista "lo que buscamos es enseñar, sin afán, distinto a Fundéu que lo hace con urgencia, y también muy distintos porque ningún banco nos paga y ahí decimos y opinamos y pontificamos sobre lo que nos da la gana, hasta de nosotros mismos.
¡Bienvenidos a este nuevo dominio!

lunes, 30 de abril de 2012

Cómo se ponen las tildes





Este es uno de los capítulos más apasionantes de nuestra lengua, así que no le vaya a dar dolor de cabeza ni se sienta bruto. Anímese a aprender dónde va la tilde, qué es el acento, cuáles son las sílabas, de qué se trata eso de palabras esdrújulas, graves y agudas.
Empezaré por contarle que nuestro sistema de acentuación es el más perfecto de todos, resaltado por lingüistas y académicos de otras lenguas. No hay lugar a equívoco con nuestro sistema.
Le voy a pedir que recuerde que este idioma, como todos, es más oral que escrito, porque es fundamental para que usted pueda ubicar el acento en una palabra (todas las palabras tienen acento, pero no todas tienen tilde).

Las vocales
a, e, i, o, u.
Vocales fuertes:
a, e, o.
Vocales débiles
u, i

También son conocidas como abiertas y cerradas; abiertas las primeras, cerradas las segundas. Haga el ejercicio de decir a frente a un espejo. Verá cómo su boca se abre toda, mientras que, si pronuncia la i, su boca a duras penas se abre. Es más. Grite iiiiiii. Es probable que, si usted no es un tenor o algo por el estilo, el del apartamento del lado no le reclame por qué está gritando, mientras que si grita oooooooo, sí.
Esto es importante saberlo para que podamos dividir en sílabas las palabras. Y es importante saberlas dividir en sílabas para saber en dónde va o no va la tilde.


Cuando una vocal cerrada se junta con una abierta, como en hueco, hay una cosa que conocemos como diptongo, que se trata de la unión de dos vocales en una misma sílaba. Hue-co. Si tiene dudas, pronuncie la palabra así: hueeeeee-co. El acento está en la e, y es una palabra grave, como casi todas las del español. Otro ejemplo puede ser cuento, o aire, cielo...

El hiato, en cambio, es la separación de una sílaba cuando se juntan dos vocales: vía. Vííí-a. Tía, cortaúñas, grúa, alcohol.

Imaginémonos una palabra cualquiera. A mí se me ocurre computador. Por lo que le he enseñado hasta ahora, podrá determinar que ni hay hiato, ni hay diptongo, y que está compuesta por vocales fuertes o abiertas y una cerrada, la u. Se dividirá silábicamente así: com-pu-ta-dor . Como tiene más de tres sílabas, es una palabra polisílaba. Las hay monosílabas: yo, él, o, mi, huí, aun. Bisílabas: casa, árbol, carro, ave. Trisílabas: palabra, Pénjamo, queriendo, doblado.

Y aquí viene lo bueno. Cómo, cuándo y dónde va la tilde.

Palabras graves:
Son todas aquellas que tienen el acento (el acento, no la tilde) en la penúltima sílaba: cofre, ave, puerta, silla. A estas palabras se les pone tilde cuando no terminan en ene (n), ese (s) o vocal.
Pensemos en una simple, como árbol, que termina en ele. No en ene, ese o vocal. Mire, insisto, el acento va en la penúltima sílaba áááááár-bol. Útil, dócil, bícep, trícep, débil, grácil. Palabras como día, vía, tía, etc., son graves terminadas en vocal, recuérdelo, porque se une una vocal débil con una fuerte y se forma lo que ya le enseñé: el hiato. Tiene el acento en la vocal débil. Estefanía es la que más me gusta a mí :). Ojo, no todas son bisílabas (de dos sílabas), como se lo demostré con mi nombre, querido es-tu-dian-te: palabra grave, polisílaba, con diptongo en -dian. ¿Vamos bien? Y no lleva tilde porque termina en vocal.


Palabras agudas:
Son las que tienen el acento (ojo, el acento, no la tilde) en la última sílaba. Todas las palabras monosílabas, como Juan, es decir, que sólo tienen una sílaba, son consideradas como agudas. Llevan tilde cuando terminan en ene, ese o vocal. Por ejemplo: Apartadó, llevó, aún, veintidós, dieciséis, confiéis. Aquí se dará cuenta de que se nos apareció un triptongo, que no es otra cosa que la secuencia de tres vocales que forman una misma sílaba: confiéis. Se nos juntaron la i, la e y la i. Es dudosa, lo sé, pero refiérase al método ya enseñado: con-fiéééééééis. Tenga en cuenta que los monosílabos no se tildan, salvo los casos diacríticos, los cuales enseñaré más adelante.

Palabras esdrújulas:
Estas, para mi gusto, son las más fáciles, puesto que siempre llevan tilde, siempre son polisílabas y tienen el acento en la antepenúltima sílaba. La misma palabra esdrújula es palabra esdrújula, mientras que la palabra aguda es grave y la palabra grave, grave. Los plurales de muchas palabras graves con tilde son esdrújulas: árboles, dóciles, útiles. También tenemos árabe, cáscara, brújula, cálculo, diéresis. Siempre, siempre, siempre llevarán tilde, terminen en la letra que terminen. Régimen.  Plural: regímenes.

***
Palabras como priista, tiita, chiita nunca tienen tilde, así la prensa siempre se la ponga. Esto es porque se juntan dos vocales débiles o cerradas, dos íes en este caso, y según la norma del hiato, no es diptongo.
Una tilde es un acento ortográfico. Es una rayita oblicua que siempre, siempre, en español, debe trazarse hacia la derecha. Es decir, siempre póngala así ´ y no así `. Solamente se les  pone a las vocales.
No se pone tilde en palabras  como Nobel, Lacan, Jessica

La diéresis
El otro signo de acentuación en nuestra lengua es la diéresis, que solamente se usa en la u cuando está precedida por una ge y sucedida por una i o una e: agüero, agüita, vergüenza, pingüino. Siendo esta una lengua oral, como ya dije, es para que la u no pierda el sonido, para eso se utiliza
Es verdad que esta solamente va sobre la u, en palabras que la precedan la ge y la sigan la e o la i. Sin embargo, no siempre se usa cuando aparece así: -gue o -gui. Águila, anguila, pague, friegue, juegue... Se usa únicamente cuando se pretende que la u no sea muda: desagüe, Itagüí, lingüística.


Sobre la diéresis nos enseña esto el señor Constantino Villegas, que me parece muy interesante, más que práctico, en lo que se refiere al uso cotidiano de esta: "Tefa: en tu última columna dices que la diéresis "se usa únicamente cuando se pretende que la u no sea muda: desagüe, Itagüí, lingüística". Es verdad: se usa por lo general para indicar el sonido de la u después de la ge, pero también sirve para separar silábicamente las dos vocales de un diptongo. Por ejemplo, en el Relato de Ramón Antigua, León de Greiff dice: 

cuando lleguen a la orilla / rïentes a carcajadas / por el Paso de los Pobres / sobre la vetusta barca / tomarán el otro lado. 

Si no separamos las sílabas del diptongo, el octosílabo queda septisílabo y se daña la estructura del poema. 

En el DRAE está señalado otro uso: "Se emplea a veces sobre la vocal débil, para deshacer un diptongo en voces de igual estructura y de distinta prosodia, como en pïe, del verbo piar". Querido amigo poeta, ojalá esta sugerencia de mi buen amigo le sirva.




Tildes diacríticas

Las tildes diacríticas son aquellas que aparecen para, digamos, dirimir algunos equívocos. En 1997 nuestro Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, propuso, en México, "jubilar la ortografía". Lo admiro, lo quiero y lo respeto, pero agradezco a los señores de la Real Academia Española que tomaran esta sugerencia como algo anecdótico, casi jocoso.

La ortografía no se ha "jubilado", mucho menos las tildes, y aún hoy muchos apelan a esta intervención que hizo Gabo aquella vez para excusarse de no ponerlas.

En realidad, pienso, es porque no saben hacerlo, y si se aplicaran a aprender las tres normas básicas, que nada tienen de complicadas, no me saldrían a mí a cada rato con ese cuento.

Señor, recuerde que usted no es Nobel de Literatura y no tiene editor, a duras penas Word, y es muy bruto... el Word, que no usted.
Vienen entonces algunas excepciones a la regla, que se han ido modificando con el tiempo, como, por ejemplo, las tildes en algunos monosílabos, que fueron eliminadas en 1952 y que tildadas hoy se consideran un error ortográfico: fue, fui, dio, vio, pie, fe, ti, di...

Había, hasta hace dos años (2010), doce excepciones, pero La nueva gramática, que es del mismo año, ya indica que la tilde diacrítica de sólo, por ejemplo, no es opcional y no se debe poner; se eliminó para siempre la de o, que se ponía después de cifras para no confundir la conjunción con el número cero. Las de los demostrativos también fueron abolidas.


Cual y cuál
Se tilda cuando es pronombre admirativo o interrogativo, pero ojo, no siempre tiene que ir entre signos de admiración o interrogación. Por ejemplo: Yo no entiendo cuál es el problema con esa gente. ¿Ve que no está entre signos de interrogación? Y mire, puede ir cual entre signos de interrogación ¿Es así, cual bobo de pueblo? ¿Tal cual nos lo enseñaste?

Ahora bien, no se pone tilde cuando cual es pronombre relativo. "Yo soy mayor, razón por la cual usted debe respetarme". Del mismo modo se aplica para los plurales cuáles y cuales.


De y dé
De es una preposición. "Ese es hijo de Fulana". Dé, un verbo, del verbo dar. "Dé las gracias"


El y él
Ponga tilde en el pronombre. Es decir: "él es un duro en matemáticas", "todo en esta casa es para él".

El, en cambio, es un adjetivo (los artículos son adjetivos): "¡Aleluya! El Señor resucitó" "El feo, como cosa rara, me gusta mucho".
En inglés, ojalá usted sepa un poquito, sería 'the man', por poner un ejemplo. En cambio, para él, sería 'he is' o 'to him': "él es", "para él".
En mi libro de Español correcto aparece esta canción como ejemplo: ¿Y cómo es él? ¿en qué lugar se enamoró de ti? Pregúntale ¿a qué dedica el tiempo libre? ¿Nota la diferencia?

Mas y más

Mas es una conjunción adversativa, como decir pero. "Él me gusta, mas (pero) es bajito". También significa "sino", pero no del destino, sino también como conjunción.
Más es sustantivo y adverbio. Es decir, dos más dos es cuatro (sustantivo). "Yo siempre he dicho que me gusta más la negra" (adverbio).

Mi y mí

Tilde siempre el pronombre, nunca el adjetivo. "Mi novia es la tristeza, mi canto lamento de amor..." "Mi mamá me mima". En inglés vendría siendo 'my'.

Tampoco es con tilde la nota musical, "eso es mi sostenido". El pronombre: "Esto es para mí, no para ti". "Entienda que a mí no me gusta ese señor".

Que y qué

Se tilda cuando es pronombre admirativo o interrogativo, pero ojo, no siempre tiene que ir entre signos de admiración o interrogación. Pasa lo mismo que con cuál y cual, e incluso, aunque no los he incluido, con quién y quien.

"No saben que esa señora es hermosa" "Olvidan que nos dio la libertad". Y mire, entre signos de interrogación no siempre va con tilde ¿Alguien sabe qué fue lo que dijo Juan? ¿y es que hay que ir a ese concierto? Y sin estar entre admiración o interrogación "nadie sabe qué me gusta".


Quien y quién

Se tilda cuando es pronombre admirativo o interrogativo y se deja sin tilde cuando es pronombre relativo. Ahí está el libraco ese "¿Quién se ha llevado mi queso?". Tome en cuenta que no necesariamente debe ir entre signos de admiración o interrogación para que lleve o no tilde, se lo ruego y perdone que sea tan reiterativa. Los ejemplos los he puesto con que y cual. "Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra" (pronombre relativo).

Se y sé

Deje sin tilde el pronombre y con tilde el verbo. "Se me quedaron los cuadernos", "se acabó la comida", "no se me ocurre nada". Verbo: "Yo sé quién sabe lo que usted no sabe" "Sé lo que hiciste el verano pasado". También del verbo ser, porque los anteriores ejemplos son de saber: "Sé quien tú quieras ser".

Si, si, sí y sí

Sin tilde tenemos el si (condicional) que es conjunción y la nota musical. "Si me quieres, pruébamelo", "ese si no es bemol".
Con tilde, la afirmación (adverbio) y el pronombre. "Sí a la vida" "Sí, acepto". "Se desmayó, y como a las cuatro horas volvió en sí" "Todo lo que coge es para sí".

Te y té

Esta es fácil. Póngale tilde a la bebida, acuérdese de que, así como a veces le echa limón o leche, o azúcar o qué sé yo, cuando la escribe también lleva otra cosa: una tilde. Te, en cambio, es el pronombre: "Ahí te encargo el té" "Te perdiste la película".

Tu y tú

Tilde el pronombre y quítele la tilde al adjetivo. Pronombre: Me gustas tú y solamente tú y tú y tú. Tú eres un mentecato. Adjetivo: Me gusta tu papá. Tu canción es hermosa.

Porque y porqué 

Porque y porqué es una conjunción causal, es decir: da cuenta de la causa de algo: "soy así porque me da la gana". "Si a mí un hombre me pega es porque yo me lo busqué". El porqué es la sustantivación de por qué, por eso, como todo sustantivo, va unido. Se usa así: "yo sé el porqué de todas las cosas". Y tiene plural: los porqués. Verá que, como muchos sustantivos, va precedido de un artículo.

Por que y por qué 
El "por que" es poco frecuente. Es como decir "para que": rezo por que haya paz en el mundo. Por qué es una preposición y un pronombre que, al juntarse, cumplen una función interrogativa: "¿Por qué me quieres tanto?"

Aun y aún

Aun es conjunción y preposición: aun cuando no me dejen, voy a salir. Aun los ricos son honrados. En cambio, cuando es adverbio de tiempo se tilda: Aún es tiempo de estudiar. Aún hay conservadores. Aún es todavía. Aun es hasta.

El sufijo -mente

Son palabras compuestas convertidas en sustantivos que, en realidad, tienen dos acentos: el de la palabra original: útil y el que tiene el sufijo, -mente. Lo que pasa es que, para efectos de acentuación, el sufijo -mente no se tiene en cuenta. Por eso debe llevar siempre la tilde la palabra raíz: ágil, frágil, fácil, difícil, rápida, según las ya consabidas normas de acentuación, y agregarles el sufijo sin mayores problemas. Si la palabra raíz no lleva tilde, como feliz, audaz, etc., tampoco debe cambiar su escritura. No se pierde ni se agrega ninguna tilde.

miércoles, 18 de abril de 2012

Significados que patinan

La única actitud digna de un hombre superior es el persistir tenaz en una actividad que se reconoce inútil, el hábito de una disciplina que sabe estéril, y el uso fijo de normas de pensamiento filosófico y metafísico cuya utilidad se percibe como sospechosa.
-Fernando Pessoa 
Yo me había propuesto esta semana una cruzada. No, desde antes, y Constantino en su primera entrada habló de eso. Hacer que la gente, al yo decir que Piedad Córdoba es la persona más bizarra de este país en todo el sentido de la palabra, entendieran que con esto no me estoy refiriendo a que es una señora extraña y de mente retorcida, sino, a saber, valiente, esforzada, generosa, lúcida y espléndida. Pero la gran mayoría, y desconozco el porqué, tomó las acepciones del francés y del inglés.

Lo mismo me pasa con Catalina o del excremento humano, y por más que les insisto a mis amigas que se llaman así que se cambien el nombre o a las otras que van a tener hijos que ni de riesgos las vayan a bautizar así, no me creen; o les gusta el excremento humano, vaya usted a saber. Tarea vana esta la de enseñarles a las personas y repetirles enfáticamente sobre el significado de las palabras, así como también el de intentar que aprendan a poner tildes y a quitar otras, como las de solo y los demostrativos y tantos otros monosílabos a las que se las eliminaron. Pero uno insiste porque es terco y persiste, tenaz, en esa actividad que se reconoce inútil. Por tanto, qué actitud digna la mía, ¿no? Y he visto a Catalinas criticando a otras porque se llaman Usnavy. 

Y a propósito de la Cumbre de las Américas, realizada el fin de semana pasado en la ciudad de Cartagena en la que, por cierto, aprendimos que existe la palabra ublime gracias a la interpretación que Chaquirita hizo de ese feo himno que tenemos como símbolo patrio, me preguntaba el lunes si eso de Américas no era incorrecto, porque uno no oye de Oceanías, Europas, Asias, Áfricas. Me alegaron que era porque América se dividía en regiones como Norte, Centro y Sur, además del Caribe. Bien, ¿y Europa del Este, la Central, Asia Menor, etc.? No me satisfizo tal explicación, y entonces recurrí a mi amigo el diccionario de la RAE, máxima autoridad para quienes ejercemos este oficio inútil y me encuentro con que, para el Diccionario Panhispánico de Dudas, la palabra no es correcta y remite a otras américas. En cambio, en el otro, aparece este curioso significado, tan patente, tan justo, tan apropiado: Américas, enriquecerse en América. ¡Ja! O, más bien, ¡Ajá! ¿Será que Obama y Santos lo saben? Entérate, Piedad, si es que me lees. Y ustedes también, camaradas. Úsenlo en los discursos y déjense de pendejadas obsoletas como "¡abajo el imperio!" y esas arengas tan vergonzosas que ya pasaron de moda. Originalidad, compañeros. La exijo como militante de la izquierda. No me les mamo una mamertada más.

Pero con estas palabras va a pasar como con nimio. Hasta hace dos años, y ya no tengo manera de comprobarlo, el diccionario de la Real Academia Española señalaba que se refería exclusivamente a algo excesivo y exagerado. Siendo los señores de la Academia personas con una disciplina de hábitos estériles, terminaron por aprobar que era algo "insignificante y sin importancia". Y yo ya no sé qué hacer con esa palabreja, sinceramente. Es como que aceptaran que sí es no también. Como cuando usted suele cometer ese error tan absurdo de escribir "y/o"; estúpido porque "y" es una conjunción copulativa, mientras que "o" es una adversativa. Si supiera de lógica simbólica me daría la razón en vez de alegarme. En un silogismo no se pueden poner a la vez así p ^v q, pero ya esa es otra materia.

[Una nota al margen, yo lo invito a que les dé clic a las palabras enlazadas para que compruebe y confirme mis gravísimas denuncias.] 

[Otra nota al margen, el título es plagiado de una columna que escribió la bizarra Carolina Sanín, mi ídolo. Me pareció perfecto para esta columna]

viernes, 6 de abril de 2012

Nueva colaboradora

Yo soy vanilocuente, y él, grandilocuente. Me refiero a Constantino el Vil, el muchacho que me contactó porque una vez tuve una columna en El Tiempo en la que hablaba de ortografía y gramática. Por él aprendí un montón de cosas. Los masculinos como analfabeto, polígloto, autodidacto. Y, distinto a lo que decía mi libro de Gramática, que los latinazgos no se tildan, ¿o son los latinajos? En fin, supe por él que sí, que sí se tildan.

Pero yo tengo mi línea, y lo advierto porque quizá el lector advierta contradicciones entre ambos en este blog. A él, por ejemplo, le gusta que las palabras de otros idiomas sean trasportadas al español intactas, mientras que yo considero que si se castellanizan, aun sin ser aceptadas por la Real Academia, como digamos, jípster, es mejor. Esto se debe a que, y esto me lo sabrá rebatir con su erudición Constantino, el idioma nuestro ha sido permeado por muchas lenguas: el árabe, el germano, el griego, el latín, el francés y ahora por el inglés y el japonés. Me resisto a escribir con caracteres de otros idiomas y nombrar el color azul, por poner un ejemplo, en árabe (no sé cómo se pronuncie) y escribirlo con los caracteres de tal idioma, o el naranja y sus múltiples variables en persa. Dada nuestra cultura e idiosincrasia, tendríamos que escribir en germano toda la prensa, pues las palabras de la guerra vienen de ahí. Por eso mismo me gusta que se escriba y se pronuncie güisqui, bluyín, casete, disquete, jipi, pirsin, etc.

Decía el amado Borges por mi colega gramático que todo invento es un neologismo. También que si seguíamos en esa línea del pirsin y del bluyín, la de los vikingos y el güisqui, terminaríamos por llamar a Kipling Kiplingo, pero ¿y por qué en otra entrevista dijo que sus palabras predilectas venían del árabe? Varias veces las escribió y varias veces habló de ellas en su español, considerado por muchos perfecto, por otros borgiano, que viene a ser una misma cosa. Pues bien, en esta era lo que van a sobrar es palabras traslapadas a nuestro idioma, y ya ven que se aceptaron los términos tuiteo, tuitero, retuit, tuitear, retuitear, al menos por parte de Fundéu, en la que yo sí creo y considero una autoridad para estos asuntos.

Lo de jípster, además, es más jípster si se escribe con jota. Como editar una foto en Photoshop y decir que se la tomó en Instagram... algo así.

Bien, solo quería hacer una breve nota introductoria. Espero poder enseñarles algo para la próxima. Por ejemplo, sobre tildes eliminadas, pero si sugieren algo, mucho mejor. Lo de las tildes lo digo también porque para mí, nuestro sistema es matemático e infalible. Si tomamos en cuenta las diacríticas eliminadas en 2010 y seguimos las reglas, no hay posibilidad de fallar. Y son como los bemoles y las agudas, aunque para que fueran bemoles y agudas, aparte del acento gráfico que nos caracteriza, la tilde grave, tendríamos que tener una aguda, como el francés. Para patrioterismo o bien el chavismo o lo que quieran, tenemos que Andrés Bello ayudó en ello, ¿no es hermoso? 

Por demás, sí estoy de acuerdo en que esto debe ser sin prisa y sin urgencia. Uno no es mejor persona por tener mejor ortografía, ni es un ciudadano ejemplar por ello. Pregunten, si no, por Marroquín.